Está bien que lleguen los días que yo quería que llegaran. Pero mejor todavía es que lleguen de la manera que han llegado. Atrás quedaron estreses, ensayos, proyectos, problemas de dinero, frustraciones y situaciones incómodas. Ahora con menos fardos sobre mis espaldas es más facil sonreir, pero con butterflies todavía más.
Encima mi miniviaje a Oviedo no va a ser mi única válvula de escape, otra más larga y más improvisada a zaragoza vendrá bien también.
1 apreciaciones:
me descolgué de tu blog por la inercia de estos tiempos que vuelan... ¿Qué son esas butterflies? Me gustan!!! jejeje. Soy así de cotilla!
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