Cuando era pequeño el mundo era una historia cíclica y estática que iba progresando poco a poco, pero que a fin de cuentas era cada año lo mismo. Las clases con su recreo, comer en casa, clase de tarde, actividades extraescolares, deberes y dormir. vacaciones con campamentos, la playa con papá y mamá, un par de semanas con la abuela en el pueblo... año tras año se repetían. Llegó un tiempo en el que me empezaron a hablar del futuro laboral; nos hacían elegir por ciencias o letras, y nos planteron que el instituto se acababa. ¿Qué hacer después? Y si lo tenías claro, el mundo era muy sencillo para ti. Pero si no lo tenías claro, como yo, ahí que te devanabas los sesos para averiguar si lo tuyo era la historia, el magisterio, la medicina, un ciclo superior de mecanizado, o qué.
Tarde o temprano me topé también con el fantasma de selectividad, merodeandome, acechando en los lugares más recónditos. Y esta sombra me preguntaba también sobre mi destino.
Pasada la selectividad y una vez hechos todos los papeleos pertinentes, pasas, según dicen, el mejor verano, por acabar antes el curso y empezar más tarde el siguiente. No lo vi yo tan claro. El verano fue distinto, con toques amargos, y sensación de que algo se acababa.
Con lo cómodo que soy yo resultó bastante raro que me armara de valor y saliera de mi ciudad, mi vida, mis amigos, mi orden social preestablecido, al cual le había dado un toque de barniz y un poco de laca, para que se mantuviera estático, rígido y brillante. Sin embargo ya me había dado cuenta de lo que quería hacer, y prefería arriesgarme a ser infeliz en una ciudad nueva pero haciedo lo que quería, que ser infeliz el resto de mi vida por haber hecho algo que no quería, sólo por quedarme anclado en lo de siempre con los de siempre.
Llegué a la nueva ciudad y al colegio mayor. Todo era un torbellino de novedades. Nervios por las novatadas, la gente que iba a conocer, etc. Lo primero que tuve claro de pamplona fueron 4 sitios y 3 trayectos:
- Colegio mayor<-->Universidad
- Colegio mayor<-->Estación de buses
- Colegio mayor<-->Renfe
El primer y gran acierto fue que alguien de letras, como era Mariano, fuera el encargado de contarnos la vida en el CM y sobre nuestras carreras a Biólogos y Químicos. Sin querer, el arrojó una pequeña semilla que aunque por aquel entonces no parecía nada, crecería y daría algo grande, retorcido, ramificado, algo como un alcornoque, un falso platanero o un olivo. Apareció la palabra teatro en el panorama, así como quien no quiere la cosa...
(Continuará. Más que nada porque bastante largo es ya y estamos en el prólogo casi)
